Puntos Clave
- El número no indica potencia creciente: en la nomenclatura Conga, la cifra señala generación y familia, no una escala lineal de calidad. Un 990 de la serie 9 puede tener mejor navegación que un modelo con número más alto de una familia anterior.
- Tres datos deciden todo lo demás: tipo de navegación (láser o cámara frente a aleatoria), potencia de aspiración real en pascales y si la base vacía el depósito. El resto de especificaciones pesan poco en el uso diario.
- El salto de precio solo se justifica dos veces: al pasar de navegación aleatoria a navegación láser, y al pasar de depósito manual a base autovaciado. Las subidas intermedias añaden funciones que la mayoría desactiva al mes.
Por qué tantos modelos parecen el mismo
Abres el listado y encuentras Conga 990, 1090, 1190, 1490, 2290, 3290, 4690, 5090, 6090. Cada uno con variantes Connected, Ultra, Genesis, Vital, Home. La sensación de que es imposible distinguirlos es razonable, porque el sistema de nombres mezcla tres informaciones distintas en una sola cifra.
La forma de leerlos:
- El primer dígito indica la serie o generación. La serie 9 (990) es anterior a la serie 1000, que es anterior a la 2000, y así sucesivamente. Dentro de cada serie, los números más altos suelen equiparse mejor.
- Los dígitos siguientes marcan el nivel dentro de la serie. Un 1090 está por encima de un 1090 base en equipamiento, y un 4690 por encima de un 4090.
- El sufijo define la configuración concreta. Connected significa control desde aplicación. Genesis suele implicar fregado con depósito independiente. Ultra añade navegación mejorada o base.
El efecto práctico es que comparar un 990 con un 1090 es comparar generaciones distintas, no niveles de la misma gama. Y como las generaciones se solapan en el mercado durante años, puedes encontrar un modelo antiguo de gama alta al mismo precio que uno nuevo de gama baja.
Lo que de verdad cambia entre modelos cercanos
De todas las especificaciones que aparecen en la ficha, solo cuatro cambian tu experiencia real.
1. Navegación. Es la diferencia más grande, y no se aprecia en las fotos.
- Aleatoria o por sensores de choque: el robot se mueve en zigzag y rebota. Limpia una habitación mediana en 40–60 minutos y deja zonas sin pasar. No recuerda el plano, así que no puedes mandarlo a una estancia concreta.
- Giroscópica: traza líneas paralelas más ordenadas, pero sin mapa persistente. Mejora la cobertura notablemente respecto a la aleatoria.
- Láser (LiDAR) o cámara: construye mapa, guarda habitaciones, permite zonas prohibidas y vuelve a la base por el camino corto. Reduce el tiempo de limpieza entre un 30 y un 40 %.
2. Potencia de aspiración. Se mide en pascales (Pa). Por debajo de 1.500 Pa, la alfombra es un problema. Entre 2.000 y 4.000 Pa cubre suelo duro y alfombra de pelo corto. Por encima de 6.000 Pa el rendimiento en alfombra densa mejora, pero el ruido también.
3. Gestión del depósito de polvo. Un depósito interno de 0,3–0,6 litros requiere vaciado cada dos o tres limpiezas. Una base de autovaciado almacena entre 2 y 4 litros, lo que equivale a cuatro a ocho semanas sin tocar nada. Es la función que más cambia la convivencia con el robot.
4. Sistema de fregado. Hay tres niveles: mopa pasiva arrastrada por gravedad (humedece, no friega), depósito con bomba y caudal regulable (friega de verdad), y mopas rotatorias con presión (friega y restrega). La diferencia entre la primera y las otras dos es grande; entre la segunda y la tercera, moderada.
Comparación rápida de franjas
| Franja de precio | Navegación | Aspiración orientativa | Depósito | Fregado |
|---|---|---|---|---|
| 130–200 € | Aleatoria o giroscópica | 1.000–2.000 Pa | Manual 0,3–0,5 L | Mopa pasiva |
| 200–300 € | Láser básica con mapa | 2.000–4.000 Pa | Manual 0,5–0,6 L | Depósito con bomba |
| 300–450 € | Láser con zonas y habitaciones | 4.000–6.000 Pa | Manual o base opcional | Depósito regulable |
| 450–700 € | Láser avanzada, detección de objetos | 6.000–8.000 Pa | Base de autovaciado | Mopas rotatorias |
| 700 € o más | Láser + cámara, evitación activa | 8.000 Pa o más | Base con lavado de mopa | Rotatorias con agua caliente |
Cómo saber si el salto de precio te compensa
Aquí está el miedo legítimo: pagar 150 € más por funciones que nunca usarás. La forma de resolverlo es ignorar las listas de características y responder a cinco preguntas sobre tu casa.
¿Cuántos metros cuadrados y cuántas habitaciones? Por debajo de 60 m² en una o dos estancias abiertas, una navegación giroscópica cumple. Por encima de 80 m² con cuatro o más habitaciones, la navegación láser deja de ser lujo: sin mapa, el robot no termina el recorrido con una sola carga y repite zonas.
¿Hay alfombras y de qué pelo? Sin alfombras, 2.000 Pa bastan. Con alfombra de pelo corto, busca 3.000–4.000 Pa y detección automática de alfombra para que suba la potencia al pisarla. Con pelo largo, ningún robot doméstico sustituye una aspiradora vertical.
¿Hay mascotas que suelten pelo? Este es el factor que más justifica subir de gama, por dos motivos: el volumen de pelo llena un depósito pequeño en dos días, y el pelo largo enreda los cepillos de cerdas. Busca cepillo de goma o silicona antienredo y, si el presupuesto llega, base de autovaciado.
¿Tienes suelo mixto con parquet y baldosa? Si el fregado te importa, necesitas al menos depósito con bomba y caudal regulable, para bajar el agua en madera. Una mopa pasiva empapada sobre parquet es mala idea.
¿Vas a usarlo con el robot en casa o programado en tu ausencia? Si funciona cuando no estás, la evitación de obstáculos pasa a ser importante: un cable o un juguete bloquea la limpieza entera. Si lo supervisas, puedes ahorrar ese extra despejando el suelo antes.
La prueba de las dos semanas: si ya tienes un robot y dudas si cambiar, lleva un registro simple durante quince días. Anota cuántas veces lo rescataste de un atasco, cuántas veces vaciaste el depósito y cuántas zonas tuviste que repasar a mano. Si el total pasa de diez intervenciones, el salto a navegación láser con base se amortiza en comodidad. Si son dos o tres, tu modelo actual está bien dimensionado.
Las funciones que la mayoría deja de usar
Para calibrar expectativas, conviene saber qué se abandona pronto según el patrón de uso habitual.
- Control por voz. Divertido la primera semana. Después casi todo el mundo programa un horario fijo y no vuelve a hablarle.
- Mando a distancia físico. Si el modelo tiene aplicación, el mando queda en un cajón.
- Modos de limpieza múltiples (espiral, bordes, manual). Se usa el modo automático en el 90 % de las limpiezas.
- Cámara para videovigilancia. Interesante en teoría; en práctica el robot está en la base la mayor parte del tiempo y la cámara va a 10 cm del suelo.
Y las funciones que sí se usan a diario, cuando existen:
- Mapa con habitaciones nombradas y limpieza selectiva.
- Zonas prohibidas, sobre todo alrededor del comedero de la mascota y de cables.
- Programación por días y horas.
- Autovaciado.
Qué comprobar antes de confirmar la compra
Más allá del modelo, cinco verificaciones evitan sorpresas:
- Altura del robot frente al hueco bajo tus muebles. La mayoría miden entre 7,5 y 10,5 cm. Mide el hueco bajo el sofá y la cama antes de elegir: un robot que no pasa deja la zona que más polvo acumula sin limpiar.
- Disponibilidad de consumibles. Filtros, cepillos laterales y mopas se cambian cada dos a seis meses. Un pack de recambios cuesta entre 15 y 30 €. Si el modelo es antiguo, confirma que siguen vendiéndose.
- Capacidad de batería frente a tu superficie. Unos 2.600 mAh cubren 90–120 minutos. Para más de 100 m², busca 5.000 mAh o reanudación automática tras recarga.
- Umbral de obstáculos. La mayoría supera 1,5–2 cm. Si tienes transiciones de suelo más altas, verifica el dato.
- Nivel de ruido. Entre 55 y 65 dB en modo normal. Por encima de 70 dB es incómodo si estás en casa.
El cálculo que ordena la decisión: si limpias el suelo tres veces por semana y el robot te ahorra 20 minutos cada vez, son unas 52 horas al año. Un modelo de 350 € con navegación láser que funcione cinco años cuesta 70 € anuales por ese ahorro. Un modelo de 160 € que requiere rescatarlo cada sesión no te devuelve ese tiempo.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
P: ¿Un número de modelo más alto significa siempre un robot mejor?
R: No. El número indica generación y nivel dentro de su propia serie, no una escala global. Un modelo de serie anterior y gama alta puede superar a uno de serie nueva y gama de entrada, sobre todo en navegación y potencia de aspiración.
P: ¿Cuánto tiempo pasa antes de tener que vaciar el depósito?
R: Con depósito manual de 0,5 litros y una casa sin mascotas, cada dos o tres limpiezas, es decir, dos veces por semana. Con mascotas que suelten pelo, cada limpieza. Una base de autovaciado estira el intervalo a cuatro u ocho semanas.
P: ¿Es seguro dejar el robot fregando sobre parquet?
R: Sí, siempre que el modelo tenga caudal de agua regulable y lo pongas en el nivel mínimo. Evita las mopas pasivas que se empapan por gravedad sin control, porque dejan humedad acumulada en las juntas de la madera.
P: ¿Cómo verifico que el robot pasará bajo mis muebles?
R: Mide con una regla el hueco libre entre el suelo y la parte baja del sofá, la cama y los armarios, y compara con la altura declarada del robot, no con la del paquete. Deja un margen de 0,5 cm para la cubierta del sensor láser.
P: ¿Merece la pena la evitación de obstáculos por cámara?
R: Solo si el robot funciona sin supervisión y tu suelo rara vez está despejado, por ejemplo con niños o muchos cables. Si despejas antes de cada limpieza, ese extra de 100–200 € aporta poco frente a invertirlo en aspiración o autovaciado.